No fue cierto que no dije lo que pienso
ni que no me destroza lo que sientes
me hiciste daño y aprendí a vivir con ello
y me armé de un escudo sin palabras.
No expresalo no es igual que no sentirlo
no cantar pero saber la melodía,
no provocar ni aceptar provocaciones,
no es sinonimo de frialdad en mis palabras.
He temblado con razón pero sin frío,
he olvidado, recordando cada instante
ya lo grabe sin querer en mi memoria
principe azul marino y mal amante.
Como lluvia de verano fue intenso
inoportuno, inesperado y refrescante
un camino lleno de sombras y senderos
encariñarte con la piedra al tropezarte.

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